EL sábado, 20 de junio de 2020 a las 2:46 a.m., el Señor me dictó este mensaje
Te he convocado, te he convocado, junto con otros profetas. Así dirás al pueblo. El tiempo que había destinado para la preparación ha terminado. Ya mis juicios vienen para esta nación. El tiempo se ha terminado. Ya no hay más tiempo que perder. Puerto Rico verá, Puerto Rico sabrá que hay un Dios en los cielos, en la Tierra y debajo de ella (Nehemías 9:6). Los gobernantes sabrán, la Cámara de Representantes sabrán, la Legislatura sabrán que de Jehová es la Tierra y los habitantes de ella (Salmo 24:1). Que Yo formé de la nada los planetas, las constelaciones, los cometas y todo, todo, todo me pertenece. Yo Soy el que marco los tiempos. Yo Soy, el gran Yo Soy, Jehová Sebaot. Yo Soy el que mueve las constelaciones y diseñé los secretos que ellas guardan para ser revelados a los hombres en su momento. Cada estrella, cada galaxia, cada planeta, Yo Soy quien las sustenta (Job 38:4-41). Secretos ocultos ellas guardan y Soy Yo quien las gobierna. Yo las muevo a mi antojo. Ante mí se inclinan todas las constelaciones. Yo las llamo por su nombre y ellas me responden (Isaías 40:26 y Salmos 147:4). Sigo gobernado en el cielo, en la tierra y debajo de ella (Apocalipsis 5:13). Mi poder no tiene límites, mi poder no tiene tiempo (Números 11:23, Jeremías 5:22, Hechos 17:26). No es controlado por nadie. No es como el de los hombres (Isaías 40:28, 1 Corintios 2:16). Así como decía Pablo: Pero, así está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado y nadie ha imaginado lo que Dios tiene preparado para aquellos que lo aman» 1 Corintios 2:9. Son las cosas que tengo para mi pueblo en este tiempo.
Yo Soy el que quita y pone reyes. Yo Soy el que controla los gobiernos del mundo. Yo soy el que gobierno (Daniel 2:21, Proverbios 8:15, Salmos 46:10). Aunque la gente piense que no es así, que son los hombres los que deciden, no es así. Soy Yo quien tiene el control absoluto de todo lo que pasa en los gobiernos del mundo. “Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan” Salmo 24:1
El mundo se ha corrompido (Levítico 18:25). El reloj está en cuenta regresiva, pronto verán de lo que estoy hablando (Daniel 9:26-27). El pueblo no se ha humillado. El pueblo no ha doblado rodillas. Piensan que todo esto ha pasado. Piensan y celebran que son libres. Corren, corren, corren hacia la maldad. No se han dado cuenta que Yo tengo el control de los tiempos. No se han dado cuenta que he sido Yo quien los ha resguardado en sus casas para guardarlos del peligro venidero. No se han dado cuenta que he sido Yo quien los ha librado de la peste destructora (Salmo 91). Pero el tiempo de preparación ya terminó. El tiempo de gracia ya terminó. El tiempo de alegría y regocijo, ya terminó. En breve, en breve, en breve verán mi mano caer sobre esta nación como nunca antes lo ha visto, ni registrado en la historia de este país. Jamás en la historia de la humanidad cosa semejante a pasado como lo que está a punto de suceder en Puerto Rico y en las naciones del mundo. Llanto, dolor, tristeza vienen de camino. He dado la orden y ya van de camino. Muchas veces les advertí. Muchas veces les hablé. Muchas veces les avisé. Sueños les mandé. Visiones les entregué. Pastores recibieron avisos y se espantaron. No creyeron a mis profetas. Los tomaron por locos. Mandé aviso para que le dijeran al pueblo. Mandé anuncio para que los prepararan. Convoque a oración y ayuno, día de cilicio y nadie escuchó. Nadie oró. Nadie obedeció. Se pararon en mis altares a predicar sus mensajes olvidando por completo lo que les envié. El aviso que les di. Tomaron en poco y con burla mis palabras. Dijeron en sus corazones: “Profecías falsas”. Y se burlaron, despreciaron a mis ungidos. A mis voces en la Tierra. Porque mis profetas son mi voz de alerta en la Tierra. Atalayas que escuchan mi voz y corren a donde los envió. Pero los despreciaron. Y no fue a ellos a quienes callaron, fue a mí, porque fui Yo quien los envió.
Así como endurecí el corazón de Faraón (Éxodo 14:4), para que viendo no viera y escuchando no escucharan (Isaías 6:5-10, Mateo 13:13-15), para que se cumpliese el tiempo de mis juicios sobre Egipto. Y todavía prevalece en piedra tallado el cataclismo que allí ocurrió. Y las naciones del mundo supieron y temblando cuando vieron y escucharon lo que allí había sucedido. Así sucederá con esta tierra. Jamás volverán hacer lo que es. Jamás volverán a ser la “ Isla del Encanto”. Jamás volverán a tener tan bellos campos, ni praderas. Todo, todo, todo quedará devastado, quemado, destruido en cenizas.
Cuanto he rogado a mi Padre por esta nación, tan pequeña, pero grande en las naciones. Poder que le otorgue a este país de ser reconocido en el mundo. Pequeña en espacio, pero grande ante el mundo. Pero dejaras de ser. En breve te mostraré todo lo que vas a padecer, por ser tan negligente. Por haberme dado la espalda. Por haber renegado de Mi nombre. Porque te despojaste de las ropas más finas de las cuales te había vestido (Zacarías 3:4). Toda la riqueza que había dispuesto para ti, la malgastaste. La gastaste en placeres que te llevaron a perdición. Como ramera en busca de clientes corriste en pos de la maldad (Proverbios 7). Como novia que huye en el día de su boda así decidiste actuar. Retrocediste, te engañaron con falsas promesas que te hicieron los hechiceros. Le creíste a los agorreros. Conjuraste y practicaste el ocultismo y prohibidas que ante mí son abominación (Deuteronomio 18:9-13).Contaminaste mis lugares ungidos. Practicaste allí al frente de todo el adulterio en mí Lugar Santo. No te importo y así como los hijos de Elí hacían y profanaban el templo con sus prácticas abominables, hiciste tú, Oh mí Iglesia. Oh mí pueblo. Despreciaste a mi hijo. Despreciaste cuando te llamé pueblo santo. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; (1 Pedro 2:9). Despreciaste a tu Creador, a tu Señor, a tu Padre, que no escatimó enviar a su hijo por tu salvación (Juan 3:16).
Puerto Rico
Indignado estoy con la conducta de los líderes que dirigen mi pueblo y esta nación. Indignado estoy con los que dicen que hablan en mi nombre, lanzando ataduras y mentiras sobre mi pueblo. Pero el tiempo se terminó. El tiempo se agotó. Ya no hay más tiempo. En breve verán mi mano, mi mano caer sobre esta nación. Serán despojados de sus riquezas, de su gloria. De su poder como gobierno. Lo perderán todo. Serán un pueblo despreciado. Juicio público tendrán frente al mundo. El mundo verá y conocerán tus obras, lo que hacen en lo oculto, donde piensan que nadie lo ve. Donde piensan que están escondidos. Saco a la luz todo lo que esta en tinieblas. Dejo al descubierto un esquema fraudulento de alta jerarquía dentro del gobierno de Puerto Rico que salpica a la iglesia por tener participación de esta. Saco a la luz todas las obras de maldad, la iniquidad, la injusticia que este gobierno viene practicando desde sus inicios. No se salvarán ni los que han muerto. Pues el mundo sabrá también lo que ellos hicieron en lo oculto y aunque muertos están y ya están pagando por sus obras, lo que hicieron en vida en este país lo destaparé y vergüenza sentirán sus familiares por lo que ellos hicieron. No podrán levantar sus cabezas de tanta vergüenza. Sus voces no se volverán a escuchar en este país nunca más. Algunos de los que han gobernado caerán presos. Tengo destinado para algunos de ellos la cárcel, porque sacaré a la luz sus obras. Porque pensaron que como ya terminaron y escaparon, la justicia no los alcanzará. Piensan que disfrutarán de todo lo que robaron y escondieron en bancos de países lejanos. Pero hasta allí llegaré, hasta allí llegaré y mostraré al mundo sus obras. No seguirán ocultas. Sus cuentas bancarias saldrán a la luz. Y todos verán, todos verán lo que escondían. Y no lo podrán disfrutar pues lugar he preparado para ellos y sus cómplices para encerrarlos. Los encerraré y jamás volverán a ver la luz del sol brillar. Será un escandalo de grande alcance. Todos los implicados, todos sus nombres saldrán a la luz. Pues tocaron a mis niños. Jugaron con lo más valioso. Profanaron a la niñez de este país. Los llevaron, les enseñaron los malos caminos. Y la iglesia de este país tuvo participación en este esquema. Por eso son los juicios.
La Iglesia corrupta de Puerto Rico
Ves esos templos enormes, con dinero sucio fueron levantados. Con obras ilícitas fueron construidas. Pensaron que yo no veo, no escucho, no conozco sus planes. Justificaban sus malas acciones diciendo que eran para bien, para la obra, para mi reino. ¿Acaso se les olvidó que yo soy el dueño del oro y la plata? (Hageo 2:8) ¿Sé les olvidó que cuando Yo llamo, Yo respaldo? No quisieron ser procesados. Fueron imprudentes, ansiosos y codiciosos. Corrieron tras sus afanes y agendas, olvidándose de las promesas que les había dado y decían: Se tarda mucho, es muy lento, no podemos seguir esperando más. Se llenaron sus corazones de maldad y en mutuo acuerdo con senadores y legisladores planificaron estafar y engañar al Gobierno Federal para recibir dinero y así construir sus templos grandes. Mi Espíritu los dejó. No los acompaña más. Y entró el enemigo y gobernó en sus templos. En sus corazones. Por haber rechazado mi palabra y mis tiempos, vendrá juicio sobre ellos. Yo destaparé sus esquemas fraudulentos y todos verán. Todos se asombrarán de la corrupción que tanto la iglesia como el gobierno confabularon para adelantar sus agendas.
Mi nombre no puede ser usado en vano (Éxodo 20:7). Yo no puedo ser burlado (Gálatas 6:7). Destaparé este esquema fraudulento. Dejaré al descubierto todo, todo, todo lo que han hecho en lo oculto (Marcos 4:22). Ya no volverán a tener más voz en este país. El mundo los depreciará.
Romperá la cadena del milagro. La despojaré como se despoja a una esposa que es hallada en adulterio. Juicio público para ellos. Desde el más grande hasta el más pequeño. No volverán a trasmitir más mentiras al pueblo. Mi siervo Yiye Avila, al cual le di y le otorgué voz de trompeta para que alertara a las naciones con esta emisora, tras su partida, han profanado, han contaminado este lugar. Han abusado del pobre y del necesitado. Poniendo primero sus intereses. Se han lucrado de la palabra que le di a mi siervo, enriqueciéndose con sus videos, predicaciones que mi siervo llevaba al mundo y en el nombre de el, siguen estafando a mi pueblo.
Mensaje para el pueblo de Dios (Amós 3:7-8)
Mensaje te doy para mi pueblo. El Señor me dijo: Dile a mi pueblo que me busquen en espíritu y verdad (Juan 4:23). Los convoco a buscarme en ayuno y oración con ruego por esta nación. Los he llamado para que se paren en la brecha (Ezequiel 22:30). No por sus propios intereses, sino por los intereses de mi pueblo, para que venga un avivamiento. Los quiero caminando en rectitud delante de mi con manos limpias (Salmo 24:4). Pues, Yo no rechazo un corazón contrito y humillado (Salmos 51:17). Cuando paguen el precio que les estoy demandando, abriré las ventanas de los cielos (Malaquías 3:10) y sus peticiones serán contestadas. Desde este lunes, 22 hasta el 30 de junio de 2020, comiencen una cadena de oración y ayunos. Este es el tiempo que daré para que se alisten. Pues mis juicios comenzarán a partir del mes de julio sobre la faz de la tierra con más severidad de lo que están viendo ahora. Algunos no creerán porque dicen que Dios no da fechas. Pero, ¿Acaso se les olvida que Yo Soy el que hablo? ¿Qué Yo Soy el dueño del tiempo? Ve y dilo sin temor. Pues cada palabra que salga por tu boca la respaldaré. Yo Soy Jehová de los Ejércitos que hago trato contigo. Así como estuve con Moisés, así estaré contigo.
Convoco al ayuno y la oración, empezando el lunes. Cadena corrida. También he avisado a otros. No es tiempo de cuestionar, ni de división por doctrinas de hombre. Mi iglesia es una sola. Es tiempo de obedecer y ejercer el llamado que estoy dando. Alístense, porque vienen días terribles para la Tierra. Aquel que no haga caso a éste llamado no podrán prevalecer firme ante mis juicios. Viene días de hambre, sequia y pestilencia. Las calles apestarán de tantos muertos que tendrán. Serán tantos que el gobierno no dará abasto para recogerlos y llevárselos. El dolor y la incertidumbre inundarán cada casa de P.R. Será tanta la epidemia esparcida, que el País tendrá que cerrar los aeropuertos y los puertos. Seguido vendrá la destrucción que por tanto tiempo he anunciado. Este es el año donde verán piedras caer del cielo, ríos salirse de sus causes, cambios en la temperatura y el clima. Caerá nieve, donde nunca ha caído, lloverá, donde nunca ha llovido, temblará, donde nunca ha temblado. Los polos de la tierra se invertirán. Y las constelaciones serán conmovidas. Ajenjo se acerca a la tierra. Serán tiempos terribles. Por eso te había dicho que la tierra no volverá hacer como tus ojos la ven ahora. Puerto Rico está predestinado para este tiempo. Por eso su escudo. Hoy revelo el secreto de su escudo. Por años lo han visto y no lo han entendido. Como te dije en el 2013, los juicios de la iglesia y para el mundo comenzarán por Puerto Rico. El Cordero que está sobre la Biblia y los 7 sellos son los juicios. Muchos piensan que la iglesia será arrebatada antes de los juicios y no verán nada de esto. A muchos me los llevo porque si los dejo se pierden. La iglesia si verá parte de los juicios. Verán los inicios (Mateo 24) esto la empujará a ser trasformada y a moverse a llevar el evangelio. Así como comenzó al principio de mi partida esparcirse el evangelio por el mundo, así terminará. Igual que la iglesia primitiva (Apocalipsis 6 y 7). Verán gran parte de los 7 sellos. He aquí el misterio del escudo. Puerto Rico será testigo de este comienzo. Ustedes serán testigos, los encargados de verlo, sobrevivirlo y anunciarlo. Así como los discípulos fueron testigos de mi y la resurrección, así ustedes, Puerto Rico será testigo en el inicio de estos juicios. Pero preservaré la vida de los escogidos para que lleven el mensaje al mundo de lo que hice en esta nación. Para que vean y crean. Anda ve y publica este mensaje pues hay gente esperando una palabra de mi parte por tus labios. Hay verdaderos pastores que oran y quieren escuchar esta palabra y añoran los tiempos de los 70. Ve y no tengas temor. Soy Yo Jehová de los ejércitos que he hablado contigo hoy.
Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:14
Johanna Vega