Mientras oraba de madrugada el Señor me decía: "A prisa, a prisa ve y dilo a prisa". Le pregunte al Señor que era lo que tenía que decir con tanta urgencia. El próximo día el Señor me dio un sueño. En el sueño yo estaba fregando y estaba en la cocina con mi familia y de momento escuche la voz del Señor que me dice: "El que no siembre, no come. Siembra, siembra, por que el que no siembre hoy, no comerá mañana. Siete años la tierra estará podrida y no podrán sembrar. Guarda comida, agua y medicinas. Porque el que no guarde, no comerá y seguía su voz repitiéndome lo mismo. Entonces mire por la ventana de mi casa y veía devastación, peste, hambre, muerte y destrucción. Veía los cadáveres en el piso y la gente pidiendo comida. Y sus palabras eran las misma.
"El que no siembre, no come. Siembra, siembra, por que el que no siembre hoy, no comerá mañana. Siete años la tierra estará podrida y no podrán sembrar. Guarda comida, agua y medicinas. Porque el que no guarde, no comerá". Y en el sueño yo salía huyendo de la gran devastación y predicaba a todos que Jesús vendría Pronto. Pero las personas no me hacían caso, solo se lamentaban de sus grandes fracasos y por no haber guardado nada para comer.
Hoy te invito a que medites sobre este mensaje y lo pongas en practica. Pídele al Señor que te revele lo mismo que me a mostrado a mi y a otros. No es tiempo de jugar, ni juzgar, es tiempo de prepararse para lo que a de venir a PR. Aprovechemos este tiempo de gracia que el Padre nos regala para prepararnos. Guarda agua, comida y medicinas.
Ezequiel 3:4-11
Que la paz y la bendición de nuestro Señor Jesucristo, autor y consumador de la vida sean sobre ti y
los tuyos. Que el Señor los bendiga.