miércoles, 23 de diciembre de 2015

Todo sale a la luz

13 de diciembre de 2015
 El Señor me levantó de madrugada a orar y me decía: “Confusión, confusión, confusión”. Y le digo: “Señor, ¿Qué es esto? ”. Y me dice: “Viene un espíritu desde el infierno de confusión para la iglesia.  Se han levantado los Sanbalat y los Tobías en  contra la iglesia. Hay que velar y orar porque se van a infiltrar dentro de la iglesia para destruirla” y me decía: “ lee Nehemías 6”.
Recuerdo que el, 12 de marzo de 2015, también el Señor me dio el mismo mensaje.

16 de diciembre de 2015
  El señor me da un sueño revelador. El sueño comienza que yo estoy viendo el noticiero de las 5 p.m. y veo a este reportero honorable y respetable llorando frente a las cámaras de televisión y renunciando a su puesto; porque todo lo que decían de él era cierto y él asumía la responsabilidad de sus actos. Y mientras él hablaba, en letras pequeña decía que él había sido acusado formalmente por el F.B.I de abuso sexual infantil, pornografía infantil y tráfico de niños. El pertenecía a una red que se dedicaba a explotar niño sexualmente y venderlos para la prostitución infantil. Esto me dejó horrorizada. Yo lloraba y decía: “No, no, no, Dios mío, no puede ser. Este hombre lleva toda su vida trabajando en la televisión, es respetable y honorable. No lo puedo creer, como va hacer posible. Dios mío que horrible”. Entonces en mi angustia el Señor me decía: “Así como has quedado tu de horrorizada y angustiada, quedará el pueblo cuando yo destape TODO lo que está oculto. Porque pronto saldrá a la luz todo lo que está oculto. No dejaré nada escondido. Todos lo sabrán y serán días de confusión y llanto para Puerto Rico. Días de vergüenza. Todo saldrá a la luz. Te puse el ejemplo de este hombre tan respetable y honorable para que veas como se escandaliza el pueblo cuando vea lo que voy a sacar a la luz. Esa reacción que tuviste de dolor y sombro así mismo el pueblo lo sentirá”.
Así termino el sueño.
“Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz”. Lucas 8:17


17 de diciembre de 2016.
  Esta madrugada tuve un sueño el cual no recuerdo muy bien. Lo único que recuerdo es que veía a la termoeléctrica de Palo Seco en Cataño y la central de San Juan , caerse poco a poco. Pero nadie hacia nada. Cuando me levante no  le di importancia al sueño. Pero le dije al Señor: “que raro sueño, no me acuerdo de nada más”. Y no pensé en eso durante el día. Pero para mi sorpresa el Señor me estaba mostrando algo, al día siguiente 18 de diciembre de 2015, vuelvo y tengo el mismo sueño pero está ves con más detalles que sí recordé.
El sueño comienza que yo estaba observando la termoeléctrica de San Juan y de momento veo una de la chimeneas rojas y blancas caerse al piso. Luego veo como poco a poco se va derrumbado sección por sección. Corro hacia el guardia y le dijo: “Mire señor, sé está cayendo en pedazos la A.E.E.” él mira como se caen los pedazos y me dice: “Yo no puedo hacer nada”. Yo me quedo asombrada y sigo diciéndole a los empleados miren lo que pasa y todos miraban pero nadie hacia nada. Luego subo a un edificio muy alto y veo toda la costa de inmediatamente veo el edificio de las oficinas centrales de la A.E.E. derrumbarse y todos los escombros sobre el suelo. También veía al otro lado contrario de San Juan, la termoeléctrica de Palo Seca en Cataño derrumbarse poco a poco. Veía como la tierra temblaba y solo caían las termoeléctricas y los edificios de estas. Pero nadie hacia nada.  La gente pasaba miraba y seguían caminando.
Me veo corriendo hacia el capitolio para decirle al Gobernador que las oficinas y parte de la termoeléctrica de San Juan y de Palo Seco en Cataño, se estaban derrumbando solas, y veo que todos están en un salón con poca luz sentados en mesas discutiendo unos contra otros. Echándose la culpa unos a otros por el fracaso de la A.E.E. ,veía  y escuchaba como el gobernador y la directora general de la A.E.E., discutían gritándose echándose la culpa por es fracaso. El le decía a ella, que era su culpa que para eso la habían contratado para que arreglara la A.E.E. y ella le decía a el, que la culpa era de ellos, porque él sabían que la A.E.E. estaba mal desde el principio y que tarde o temprano el colapso de la A.E.E iba a suceder y así seguían discutiendo unos con otros.
Cuando salgo del capitolio y paso por donde estaba la termoeléctrica de San Juan y  Cataño, ya no existían era solo pedazos de hierro oxidado en el suelo. Voy entonces a los puerto a la Naviera y veo que el puerto estaba vacío. Ni un solo barco, ni mercancía en los puerto. Todo estaba desierto. El puerto de las navieras también había caído. Y solo quedaba un barco oxidado en reparaciones que estaba a punto de caer encima de unos carros y solo lo aguantaba una verja. Y yo decía: ¿Qué pasa en este país? ¿Nadie sé da cuenta de lo que sucede en la A.E.E. y en las navieras?
Cuando salgo de las Navieras voy a mi casa y le dijo a mi esposo, todavía queda un poco de luz antes de que se vaya por completo tenemos que prepararnos. Tenemos que comprar una planta eléctrica porque pronto estaremos sin luz por mucho tiempo. Así termino el sueño.

Hermano (a) que lees está revelación. La palabra dice en Amos 3:7 “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas”. Es importante que como pueblo de Dios estemos apercibidos de lo que el Señor nos está mostrando. Es tiempo de prepararnos en ayuno y oración para que cuando llegue el día anunciado estemos preparados y podamos aguantar lo que viene. El Señor está a las puertas muy cercana está su venida. Aprovechemos este tiempo de gracia que el Padre nos regala para prepararnos. Guarda agua, comida y medicinas.
Que la paz y la bendición de nuestro Señor Jesucristo,  autor y consumador de la vida sean sobre ti y  los tuyos.  Que el Señor los bendiga. 


2 Crónicas 7:14 

 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Johanna Vega